araceli-g dice:
Guillermo Francella
Antes de encontrarlo pensé que iba a ser extraño hablar con él frente a las cámaras, sin guión y sin interpretar a un personaje. Con Guillermo y su familia compartí almuerzos de domingo, trabajos, tantas cosas que ahora me siento rara entrevistando a un hombre al que quiero y conozco tanto. Sin embargo, llegó tan predispuesto a que pasemos juntos un buen momento, que al instante me olvidé del contexto y me sucedió lo que siempre me pasa cuando me encuentro con él: me divertí como nunca.
Debo decir que cuanto más lo conozco a Guillermo mejor entiendo por qué el público lo ama. Soy de las que creen que el sentido del humor está íntimamente relacionado con la inteligencia. Aprender a reírse como recurso es, sin duda, una de las mejores respuestas emocionales ante las distintas circunstancias de la vida.
Guillermo es un hombre que expresa mejor que nadie la sensibilidad que reside en el humor, la sutileza de las emociones y la grandeza de saber expresar el dolor sin perder la sonrisa. Esas cualidades nutren no sólo su talento para destacarse en su carrera profesional, también lo transforman en un exitoso para otros aspectos tan importantes de la vida como la familia, la amistad y la pareja.
El tiempo pasó volando. Me divertí tanto que volví a casa pensando en lo maravilloso que es este trabajo.
araceli-g dice:
Fonseca
Hacía muchos años que no visitaba Colombia. La última vez que había pisado Bogotá era apenas una adolescente. Recuerdo que me habían contratado para hacer una campaña de un jabón de tocador y el trabajo no me había dejado mucho tiempo para recorrer las calles como a mi me gusta cuando visito un lugar. Esta vez llegué de noche, pero al día siguiente me levanté temprano y salí del hotel para desayunar y recorrer un poco la ciudad. Fuimos, con parte del equipo, a una cafetería a disfrutar del aromático y exquisito café colombiano.
Al mediodía estaba pautada la entrevista con Fonseca en el restaurante de su hermano. ¡Qué hermoso lugar! Y qué sorpresa cuando me anunciaron que el menú estaba a cargo nada más y nada menos que de mi entrevistado. ¿Hay algo más halagador para una mujer que un hombre le cocine?
Adoro la galantería de los hombres colombianos y Fonseca representa como nadie esos valores culturales que me cautivaron desde que pisé Bogotá. Y no imaginan el talento de Fonseca en la cocina. Me deleitó con unos tacos que alguna vez voy a tratar de preparar en casa porque son realmente un manjar.
Durante el almuerzo hablamos mucho en un clima tan cálido y familiar que me sentí como en casa. Pude conocer a un hombre sensible que ha encontrado en la música el medio perfecto para expresar su sensibilidad. Eso explica el magnetismo de sus canciones.
Talento, pasión y sensibilidad, una fórmula infalible para conquistar el corazón del público. Espero que ustedes hayan disfrutado tanto como yo de este encuentro que me dejó un hermoso recuerdo.
araceli-g dice:
Luis “El matador” Hernández
El Matador Hernández fue mi debut como conductora del programa. Recuerdo que camino al aeropuerto de Ezeiza para tomar el avión rumbo a México DF, se desató una tormenta terrible. Qué miedo viajar, y eso que amo los aeropuertos y los aviones. Finalmente embarcamos y llegamos sanos y salvos, pero las complicaciones no terminaron.
En el DF perdimos la conexión del vuelo a Monterrey. El equipo se dividió para llegar a destino a tiempo y otra vez lo logramos. A esta altura, el viaje ya tenía características de aventura. Y cuando llegué al estadio Monterrey, tan magnífico e imponente, la adrenalina se incrementó más. Aun vacío, el estadio iluminado lograba intimidarme. Lo imaginaba repleto de gente ovacionando al matador Hernández y tomé dimensión de la intensidad de su personalidad. Cuando lo vi llegar, su presencia superó aún más la imagen que me había formado de él durante su ausencia.
El matador es ciento por ciento simpatía y carisma; y, por supuesto, también es un seductor. Con él cumplí la fantasía de entrar al vestuario de hombres, pero les confieso que una vez ahí, me puse colorada. Entrar a un territorio prohibido para mujeres con el Matador Hernández fue una verdadera provocación, pero también muy divertido.
Este hombre me demostró que puede ser un goleador tanto adentro como afuera de la cancha. Tiene una vitalidad envidiable y me hizo recordar cuanto envidio la camaradería que genera el fútbol entre hombres. Me encantaría que las mujeres encontremos una pasión que nos una con la misma intensidad. Por lo pronto pude ser testigo al menos, por un rato, del magnetismo de este hombre que enloquece a multitudes con su talento y que a mi me hizo pasar una tarde inolvidable en el estadio Monterrey.